Historia de la Constitución Española

Empieza el primer artículo de la Constitución diciendo "España se constituye...", para dar así valor al concepto "España" que está por encima de cualquier ley y ya existía desde mucho antes. Los primeros vestigios de la cultura que hoy conocemos se iniciaban en la Península Ibérica con la llegada de los fenicios por el sur, estableciendo avances como el comercio o nuestro actual alfabeto. Más tarde aparece el Imperio Romano que quería hacer suyos estos territorios, seguidos del dominio musulmán con Al-Andalus. Los Reyes Católicos consolidan y unifican España, para alcanzar su máximo esplendor con Felipe II y ese "Imperio donde nunca se ponía el sol". Con esto hemos llegado al siglo XVI siendo España siempre epicentro del progreso mundial.

La Soberanía del Pueblo

La edad media estuvo marcada por monarquías totalitarias donde los reyes tenían todo el poder, pero con el paso de cada siglo, crecía el interés del pueblo por decidir el destino de sus vidas. Acabando en lo que posiblemente fuera un punto de inflexión global, la Revolución Francesa de 1789. Surge una tendencia hacia un orden político que gobierne mediante leyes y sin la autoridad de los reyes. Curiosamente, la historia camina en círculos y quiere ser nuevamente en Cádiz, donde en 1812 aparece la primera Constitución Española, conocida como la Pepa porque fue promulgada el día de San José.

constitución española 1812 cádiz

El cambio no llegaría sin más, se sucedieron intentos de volver al antiguo régimen, alternando con la aparición de nuevas constituciones en 1837, 1845, 1869, 1875 y la de 1931. Esta última, que venía de la mano con la segunda república, desapareció al llegar la guerra civil y el posterior régimen franquista. Estamos hablando de la mitad del siglo XX y por ello podríamos considerar ideologías y comportamientos sociales muy próximos a los actuales. Viendo lo complejo y variado de la historia que aquí hemos repasado con ligereza, no es difícil imaginar que España se caracterice por la mezcla cultural e ideológica de tantísimos pueblos y personas diferentes. Ha sido y sigue siendo prácticamente imposible que un único grupo dirija sin que el resto se oponga.

La Constitución de 1978

Es aquí donde aparece nuestra actual Constitución Española de 1978. Era necesario llegar a un entendimiento mutuo entre todos para poder convivir en paz, para ello, los diferentes grupos ideológicos sin excepción se sentaron juntos dispuestos a lograr el consenso. Tomando ejemplo de otras constituciones, se alcanzó el objetivo de proveer a España con una Norma Suprema, que marque las pautas al resto del ordenamiento jurídico, respetando los valores y principios que esta nueva sociedad deseaba para avanzar unida hacia un futuro mejor.

La muerte del dictador y general Francisco Franco, el 20 de noviembre de 1975, marcó el inicio del proceso de la Transición Española hacia la democracia representativa. Dos días después de su muerte, Juan Carlos I fue proclamado rey de España, el 14 de mayo de 1977 se convirtió en heredero legítimo de los derechos dinásticos de Alfonso XIII, traspasados por la renuncia de su padre don Juan. Este reconocimiento está constatado en la Constitución, al reconocer a Juan Carlos I como depositario de la «dinastía histórica».

Una de las tareas prioritarias de las Cortes fue la redacción de la constitución. La Comisión de Asuntos Constitucionales y Libertades Públicas del Congreso de los Diputados nombró una Ponencia de siete diputados que elaboró un anteproyecto de constitución. Estas siete personas, conocidas como los «Padres de la Constitución», fueron Gabriel Cisneros (UCD), José Pedro Pérez-Llorca (UCD), Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón (UCD), Miquel Roca i Junyent (Pacte Democràtic per Catalunya), Manuel Fraga Iribarne (AP), Gregorio Peces-Barba (PSOE) y Jordi Solé Tura (PSUC).

El texto definitivo fue votado y aprobado el 31 de octubre de 1978 en el Congreso, con 325 votos a favor, 14 abstenciones y 6 votos en contra; asimismo hubo 5 diputados ausentes. En el Senado hubo 226 síes, 8 abstenciones, 5 noes y 14 ausencias. El Proyecto de Constitución, que fue sometido a referéndum, fue ratificado el día 6 de diciembre de 1978 por el 87,78 % de votantes que representaba el 58,97 % del censo electoral, siendo así la única constitución de la historia de España que ha sido refrendada y aprobada por el pueblo español mediante referéndum. La Constitución fue sancionada el día 27 de diciembre por el rey y publicada en el Boletín Oficial del Estado el 29 de diciembre.

Rey firmando Constitución

Características

Es una constitución escrita.

Extensa, cuenta con 169 artículos, larga en comparación con el resto.

Es rígida, por la dificultad que tiene reformarla.

Es monárquica, la forma política del Estado español es una monarquía parlamentaria.

Consensuada o pactada. Todas las partes estuvieron de acuerdo con su contenido.

Incompleta o flexible o inacabada, porque el texto remite a otras leyes para desarrollar su contenido.

Es una constitución democrática.

Rupturista, pues supone el paso de un régimen a otro.

Ambigua y polivalente, ya que tienen cabida diferentes ideologías.

Derivada, al estar influenciada por otras.

De origen popular, siendo elaborada por representantes del pueblo y ratificada en Referéndum Constitucional.

Es una fuente del Derecho, al ser de aplicación directa a los ciudadanos y poderes públicos.